La formación en higiene alimentaria no es solo un papel; es la primera línea de defensa de la trazabilidad y la seguridad de los alimentos. Todo profesional que tenga contacto con alimentos debe estar correctamente formado.
Sí y no. Desde 2010, el antiguo "carnet" con fecha de caducidad ya no existe como tal. La normativa actual (Real Decreto 109/2010) exige que la propia empresa se asegure de que sus trabajadores reciben la formación adecuada y continua.
Importante: La empresa es la responsable de la formación de su personal, no el trabajador individualmente.
La formación puede ser impartida por:
La propia empresa: Si cuenta con personal cualificado (veterinarios, tecnólogos de alimentos, etc.) que demuestren conocimientos actualizados.
Empresas externas: Consultoras de seguridad alimentaria, academias especializadas.
La formación no tiene una fecha de caducidad fija en el documento. Sin embargo, la legislación exige formación continua y actualizada.
Recomendación: Se aconseja refrescar los conocimientos cada 3-4 años, o cada vez que haya cambios importantes en la normativa o en los procesos de la empresa.
Obligatorio: Si hay una incidencia o un brote, es obligatorio revisar y reforzar la formación del personal implicado.
Un curso completo de manipulador debe cubrir, al menos:
Higiene personal (lavado de manos, vestimenta).
Correcta manipulación de alimentos (contaminación cruzada).
Control de temperaturas.
Alérgenos e intolerancias alimentarias.
Conceptos básicos de trazabilidad.
Limpieza y desinfección.