Es muy común confundir estos dos términos, pero para un profesional del sector, entender su diferencia es vital. Aunque están estrechamente relacionados, cumplen funciones distintas dentro de la cadena de suministro.
La seguridad alimentaria se refiere a las condiciones y prácticas que preservan la calidad de los alimentos para prevenir la contaminación y las enfermedades transmitidas por los mismos.
El objetivo: Que el alimento sea inocuo (que no haga daño).
Ejemplos: Control de temperaturas, higiene del personal, evitar la contaminación cruzada.
La trazabilidad es la herramienta de información. Es el sistema que nos permite saber dónde ha estado un producto en cada momento.
El objetivo: El seguimiento y la localización.
Ejemplos: Registro de lotes, albaranes, códigos de barras, seguimiento de rutas de transporte.
Imagina que un análisis detecta una bacteria en un lote de carne (un fallo de Seguridad Alimentaria). Sin la Trazabilidad, tendrías que retirar toda la producción del mes. Gracias a la trazabilidad, puedes identificar exactamente qué animales, qué granja y qué camión estuvieron implicados, retirando solo el lote afectado.
Conclusión: La seguridad alimentaria garantiza que el producto sea bueno; la trazabilidad garantiza que, si algo sale mal, sepamos exactamente a quién avisar.
Para profundizar en la ley que regula estos conceptos, visite nuestra [Guía del Reglamento 178/2002]